Funcionamiento
Este es el modo en que venimos funcionando desde el año 2004 hasta la fecha. La manera de organización que aquí presentamos no surge de un pensamiento teórico o intelectual sino de la práctica concreta y responde a las necesidades que fuimos sintiendo a lo largo del trabajo. Por eso mismo, estas disposiciones pueden ser modificadas en pos de una mayor capacidad de reflexión, sistematización y de un mayor crecimiento de La Oruga.
Aspectos generales de todas las reuniones:
- Todas las reuniones que hacemos son de carácter abierto.
- Tomamos las decisiones colectivamente y debatimos para llegar a un consenso.
- Todos los que participamos de las reuniones y de las actividades tenemos voz y capacidad de decisión. De todas maneras, cualquier persona ajena al colectivo "La Oruga" puede participar con sus opiniones y propuestas que, por supuesto, serán tenidas en cuenta. Desde ya, el que tenga ganas de sumarse a "La Oruga" puede hacerlo en el momento que quiera, siempre que acepte el modo de funcionamiento interno y comparta los objetivos y la forma de trabajo del grupo.
- Tratamos de que el lugar de las reuniones sea dentro del marco del barrio en el que trabajamos, es decir: Balvanera - San Cristóbal (la plaza, el bar, etc.).
Reuniones generales
La idea es que en estas reuniones participen todos los integrantes del colectivo pero, considerando que para muchos esto se vuelve imposible, por lo menos tiene que concurrir un integrante de cada grupo de trabajo. Esta/s persona/s será/n la/s encargada/s de comunicarle al grupo de trabajo las discusiones de las reuniones generales.
El objetivo de las reuniones generales es reflexionar y decidir acerca del accionar de La Oruga como proyecto político-educativo, trascendiendo la particularidad de las actividades que lleva a cabo cada uno de los grupos.
En este ámbito, tomamos decisiones acerca de objetivos generales y formas de llevarlos a la práctica en cada grupo. También consideramos asuntos que implican a La Oruga como colectivo, como por ejemplo, las relaciones institucionales (con otras organizaciones o movimientos).
Éste es el lugar de las discusiones y los debates políticos más importantes y a más largo plazo. Por otra parte, representa la posibilidad de conocer lo que los otros grupos de trabajo están realizando, enriqueciendo así el trabajo de todos e intentando solucionar los inconvenientes comunes en conjunto. Creemos que es muy importante el trabajo grupal, no solo en las actividades sino también en las reuniones.
Aquí evaluamos, también, la necesidad de abrir nuevos espacios de trabajo o de abandonar otros ya existentes. En efecto, todo nuevo espacio de trabajo debe pasar por una reunión general para debatir los objetivos y los métodos que se propone, de modo tal de que sean compatibles con los objetivos generales de La Oruga. Por último, los conflictos sucitados entre los grupos de trabajo deben ser resueltos en las reuniones generales.
Estas reuniones las hacemos aproximadamente cada quince días.
Reuniones de los grupos de trabajo.
También nos reunimos por grupo de trabajo antes de cada actividad para planificar anticipadamente lo que vamos a realizar. La dinámica de estas reuniones puede variar pero, en general, tratamos de comenzar pensando en los objetivos particulares de la actividad a realizar (prefijados, en alguna medida, en las reuniones generales) para luego seleccionar las dinámicas de recreación y educación popular que mejor los expresen, sin dejar de tener en cuenta las características y los intereses particulares del grupo con el que se trabaja. Tenemos siempre en cuenta que no debemos perder de vista la noción de proceso educativo, es decir, la necesidad de planificar flexiblemente a mediano o largo plazo de manera tal que se pueda lograr una continuidad.
Al inicio de cada reunión reflexionamos acerca de lo ocurrido en la actividad anterior, observando hasta qué punto se pudieron lograr los objetivos propuestos.
Cada grupo de trabajo acuerda la fecha y el lugar de la reunión de acuerdo con su necesidad, intentando siempre que éste último quede fijado dentro de Balvanera - San Cristóbal.